miércoles, 2 de enero de 2008

PEDAGOGÍA DEL CAOS

Luis E. Gualsaquí M.
Maestría en Tecnología de Información y Multimedia Educativa
Universidad Técnica de Ambato
E-Mail: legm@msn.com
Resumen
En este ejercicio de ensayo se presenta un concepto sucinto acerca de la
Pedagogía del Caos, su aporte teórico y práctico, y posibilidades de aplicación
pedagogía, con el propósito de evidenciar eventos para realizar cambios
positivos en los procesos educativos a través de las Estructuras Disipativas.
INTRODUCCIÓN
Para los entornos educativos, la Pedagogía del Caos plantea sistemas
didácticos abiertos, donde los entornos y grupos fluyen y se reflejan mediante
procesos de mutua consistencia, rompiendo conceptos tradicionales y
asumiendo nuevas realidades para la adquisición de conocimientos.
Las nuevas corrientes psico-pedagógicas, científico-epistemológicas y de
tecnologías de la información y comunicación, abren nuevas posibilidades a la
pedagogía a través de las Estructuras Disipativas, a fin de cambiar lo que hay
que cambiar, considerando que en los procesos educativos se puede producir
situaciones que amenazan con ser caóticas. Pero que contienen entre sus
propios elementos las condiciones de posibilidad para un cambio positivo.
LA PEDAGOGÍA DEL CAOS
Es una nueva teoría y práctica de la educación cuya denominación se debe a
factores asociados con ambientes y fenómenos caóticos, JV Rubio (1998) en
su artículo publicado en Internet considera a la Pedagogía del Caos como:
Una nueva teoría pedagógica cuyos principios plantean sistemas educativos muy
abiertos, donde la diversidad presente tanto en los entornos como en los
elementos y grupos, tienden a fluir y reflejarse en todas las dimensiones
espacios temporales y de sentido, mediante procesos de mutua consistencia,
que al alejarse de las condiciones normales de equilibrio, y por lo tanto del
paradigma humano vigente propician por auto regulación redes de
interpenetración en el conocimiento y en la vida.
Una nueva concepción y práctica de la pedagogía porque parte de nuevas
formas de asumir la realidad y el conocimiento bajo condiciones que sólo se
están reuniendo ahora, a finales del siglo XX; en este sentido rompe con los
conceptos tradicionales de adquisición de conocimiento, enseñanza,
aprendizaje, autoridad, disciplina, asignatura, currículo, programas y evaluación.
Por supuesto también cuestiona y deconstruye la organización escolar que le
daba forma a todas esas concepciones.
Si consideramos que el primer principio de la termodinámica postula que la
energía total del universo se mantiene constante, no se crea ni se destruye, se
transforma. Pero el segundo principio estipula que si bien la energía se
mantiene constante, está afectada de entropía. Es decir, tiende a la
degradación, a la incomunicación, al desorden.
Entonces en la actualidad, en la era del siglo XXI, donde: nuevas corrientes
psico-pedagógicas; nuevas posturas científico-epistemológicas; y, nuevas
tecnologías de la información y comunicación de datos. Que están
revolucionando nuestras maneras de pensar, de hacer, de ver al mundo bajo
otro paradigma, reflexiono, que la enunciación del principio de entropía que
conmocionó a una ciencia que tenía como uno de sus principales bastiones la
capacidad de predecir de manera determinista, la tendencia al caos concebida
como autoaniquilación del universo, esta cambiando. Porque el caos no implica
necesariamente la destrucción definitiva del sistema afectado. Del caos puede
también surgir el orden. Mejor dicho, un nuevo orden.
Ilia Prigogine, Premio Nobel de Química 1977, “considera que se pueden
esperar nuevos equilibrios surgidos de situaciones críticas, caóticas o que
tienden a la incomunicación”. Prigogine llega a esta conclusión a partir de sus
estudios sobre estructuras disipativas, que son sistemas altamente
desordenados en los cuales la conducta imprevisible de un elemento del
conjunto puede conducir a una reestructuración armónica. Estos sistemas de
reintegración de fuerzas han sido estudiados, entre otras disciplinas, en la
física, la química, la informática, la biología y las ciencias sociales.
Hoy en día, en plena época tecnológica y digital, las estructuras disipativas
abren posibilidades nuevas a la pedagogía. Pues, cambiando lo que hay que
cambiar, también en los procesos educativos se puede producir situaciones
que amenazan con ser caóticas. Pero que contienen entre sus propios
elementos las condiciones de posibilidad para un cambio positivo. Obviamente,
que una propuesta de este tipo implica un cambio de perspectiva respecto de la
manera tradicional de pensar la educación.
CONCLUSIONES
Las actuales prácticas sociales, científicas y morales le exigen a la pedagogía
teorías acordes con la época que nos tocó vivir. La consideración del
conocimiento y de las subjetividades como construcciones históricas no puede
dejar de lado la incidencia del azar y de la libertad. Tampoco la posibilidad de
las crisis o del caos, Pero ello no impide estudiarlos ni conocerlos. Exige, más
bien, tratar de comprenderlos no ya como objetos de estudio, sino como
sujetos de diálogo, para construir una pedagogía de lo previsible, pero también
del devenir - en última instancia - una pedagogía del presente que no reniega
del pasado pero que apuesta al futuro.
BIBLIOGRAFÍA
RUBIO J.V., Pedagogía del Caos.
ESTER DIAS, Pedagogía del Caos.
TAPIA JESÚS, El nuevo Paradigma Educativo, UNELLEZ-Guanare.